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viernes, 9 de marzo de 2012

Aumenta La Probabilidad De Conseguir Entrevistas

¿Qué pasa cuando registras tu CV en una página de Internet o lo mandas por correo a una Empresa y no te llaman?, ¿El sistema no sirve?, ¿El correo no llegó?, muchas veces la gente me ha preguntado eso.
También me comentan: He aplicado para una vacante y no pasa nada, tengo más de 40 años y me siento viejo y nadie me contrata o tengo 22 años y no tengo los años de experiencia que piden, ¿Te identificas con esto?.
Si estas buscando una Nueva Chamba y no has tenido el resultado deseado, sigue estos consejos:
1. Revisa y actualiza tus datos, aunque no lo creas y por simple que parezca, es muy probable que hayas escrito mal tus datos o que estén desactualizados, en otras ocasiones ya he comentado la cantidad de personas que han quedado fuera del proceso de reclutamiento debido a que no los encontramos, ya sea por que ya no viven en ese domicilio o que cambiaron de celular. También te recomiendo que frecuentemente actualices tus datos en las páginas de Internet, pues algunas de ellas presentan a las empresas la currícula de acuerdo a la última fecha de actualización.
2. Se proactivo, no esperes solo enviar el currículum como único recurso, tienes que entrar frecuentemente a revisar las oportunidades de trabajo publicadas en línea. La búsqueda de trabajo es una actividad constante, en la cual tienes que asegurarte de ser de los primeros en aplicar a las ofertas de trabajo tan pronto se publiquen, con la cual serás de los primeros en ser seleccionado y entrevistado, y no perderás oportunidades.
3. Realiza llamadas de confirmación, casi nadie hace una llamada telefónica de confirmación de la recepción de su CV, en mi experiencia la gente lo manda y se queda a esperar que le llamen, si quieres aumentar la probabilidad de tener una entrevista entonces llama y confirma que hayan recibido tu CV, muchas veces esa llamada da como consecuencia la esperada entrevista, confía en mi.
4. La presentación importa, por favor cuida la ortografía, cualquier falta de ortografía en el CV demuestra un bajo nivel cultural y profesional, y aumenta las probabilidades de rechazo.
5. Ayúdanos a entender el CV, en semanas anteriores ya escribí sobre la importancia de entender tu CV, se trata de que se explique por si solo, que describa correctamente lo que estás buscando y la experiencia que tienes para ello, muchas veces no le hablamos al candidatos cuando – independientemente de la buena presentación del CV – no nos dice que es lo que está buscando, recuerda que el trabajo “de lo que sea” no existe.
Ten la confianza de que estos consejos te ayudarán a encontrar esa Nueva Chamba, deja un comentario compartiendo tu experiencia.
@alfgaraym 

Alfredo Garay.


Prepárate para las preguntas difíciles

Imagínate este escenario: estás en una entrevista de trabajo, todo ha marchado muy bien, sientes que tienes oportunidades de quedarte con el empleo y de pronto el entrevistador te dice: una última pregunta, ¿por qué dejaste tu trabajo anterior? … entonces tú - titubeas, bajas la mirada, te pones nervioso y respondes algo de lo que después te arrepientes: "me enojé con mi jefe por que me quería cambiar de proyecto y yo no estaba de acuerdo en entregar a otro equipo todo el trabajo que yo ya había realizado".
No me mal interpretes, de ninguna manera quiero que respondas cosas que no son, o que inventes historias que no se puedan comprobar o de plano que mientas para conseguir un empleo; de lo que se trata es que sigas comportándote con seguridad hasta en esos momentos en los que tienes que explicar situaciones que no son las más favorecedoras en tu trayectoria profesional, pero que a pesar de ello, puedas salir muy bien librado.
¿Recuerdas el caso de Peña Nieto y los 3 libros que han marcado su vida?, bueno pues no quiero que te pase lo mismo y que tu entrevistador dude de tí, o de tus capacidades basándose en esa inseguridad tan evidente al momento de responder esa última pregunta; se trata entonces que tengas argumentos reales, convincentes, expresados de manera positiva y con mucha energía para que no te perjudiquen.
¿Qué puedes hacer?, pues muy simple, estar preparado para responder todas esas preguntas difíciles mediante argumentos, que además de ser verdaderos, le dejen una buena impresión a la persona con la que estás platicando.
No te voy a decir que responder a cada una de esas posibles preguntas, pero sí te voy a invitar a que reflexiones sobre los temas en los que podrías titubear:
Preguntas Profesionales
¿Cuáles fueron los motivos de salida de tu última empresa?
¿Menciona 3 de tus principales fortalezas?
¿Menciona 3 de tus principales debilidades?
¿Cómo te ves en los próximos 5 o 10 años?
¿Podemos pedir referencias en tus trabajos anteriores?
¿Por qué nunca has trabajado en el área para la cual estudiaste?
¿Qué podrías aportar a esta empresa en caso de ser contratado?
¿Por qué te tenemos que contratar a ti?
¿Qué tipo de líder eres?
¿Alguna vez has tenido un conflicto personal en un trabajo?
Preguntas Personales
¿Por qué no te has casado?
¿Por qué eres divorciado(a)?
¿Por qué sigues viviendo con tus padres?
¿Por qué eres madre/padre soltero?
¿Tienes algún tipo de vicio o adicción?
¿Tienes tatuajes o piercings?
Este es un ejemplo de los temas que nos gusta investigar, ¿interesante verdad?, bueno pues manos a la obra para que la próxima vez tus respuestas sean magistrales.
Alfredo Garay Morillo
Coach para la búsqueda de empleo
@alfgaraym

Del otro lado del campo

Siempre es interesante saber cómo observa el “candidato” al “reclutador”, o sea a la persona que lo está entrevistando. Abusando de la confianza que tengo con Angélica Sánchez, ahora le pedí que describiera cómo ha sido su experiencia en este tema, cabe señalar que cada quién habla como le va en la feria; aquí encontrarás sus comentarios.
Conocí a Alfredo Garay cuando comenzó a entrevistarme en sus oficinas de Reforma, llegué al edificio que está casi pegado a Reforma 222, iba bien arreglada y con mi CV en mano por si el ‘Head Hunter’ se le había olvidado imprimirlo o ubicarlo en medio de tantas entrevistas que tendría para ese día.
La persona que me había llamado parecía amable y simpática de voz, sin embargo, había decidido ir con un cierto grado de reserva, pues esa era casi la cuarta entrevista de aquel semestre en el que descubrí que lo mío era trabajar para una empresa, por lo que estaba dispuesta a conseguirlo.
Al llegar a la cita, me recibió cortésmente, me invitó a una sala de juntas y un café, mismo que esta vez acepté; comenzó por preguntarme sobre el recorrido que había hecho de mi casa a su oficina, yo siempre tan seria y profesional respondía con prudencia; me hizo un par de preguntas más y sin darme cuenta, estaba ya hablando sin mayor reserva, sin temor a decir algo que no hubiera querido mostrar, incluso fácilmente pude hablar de los motivos de separación de cada uno de los lugares en los que había pisado terreno laboral, tanto de renuncia como de liquidación.
Me tocó mi turno, abrió un espacio para mí, el de tener acceso a la información del puesto, lugar de trabajo y jefe. Hice las preguntas claras y necesarias: sueldo, prestaciones, horarios de trabajo, etc. a lo que él respondió detalládamente. Me parecía atractiva la oferta y la pregunta millonaria estaba por asomarse: ¿de qué empresa se trata? a lo que nuevamente respondió sin rodeos.
No pude evitar decir que le estaba agradecida por su atenta escucha, comprensión y honestidad, pues no había recibido ese trato en mis últimas entrevistas laborales. En otras ocasiones, desde la llamada se siente el tono de - te hago el favor de hablarte - o aparece el juego del amo y el esclavo:
- Ellos: sobre evalúan la apariencia, señalan las faltas y errores, apuntan lo que les salta a la vista, definen el sí o el no.
- Nosotros, los de este lado del campo, a veces nos llaman, perfiles, para otros somos un puño de habilidades o competencias, si bien, varios llegan a nuestro nombre y algunos nos llaman con todo y apellido desde la primera llamada hasta la última.
Dudamos en preguntar, tenemos miedo de decir que no nos interesa esa opción laboral, callamos lo que pueda parecer malo a los ojos de quien decide nuestro futuro próximo o hasta de largo plazo.
Eso es lo que hizo diferente mi entrevista con Alfredo, la mayoría de los reclutadores que me habían entrevistado no alcanzan a ver las consecuencias o resultados que este juego conlleva: malas decisiones, para ambos lados del campo, un reclutador que no puede confiar de un discurso, habilidades y competencias descritas por el entrevistado y un candidato que con incertidumbre dice que sí, frente al deseo de comenzar a trabajar. Ambos, no saben si el trabajo sea el más óptimo para los tres (head hunter, candidato, empresa).
La conclusión es: Observemos el largo plazo, evitemos el sabotaje, el mal sabor de boca y situaciones de poder, apostemos por un trato horizontal, de tú a tú, ese que abre más fácil las puertas para saber y dar mayor certeza, sin rodeos, sin trampas, para ambos lados del campo.
Alfredo Garay Morillo
Coach para la búsqueda de empleo
@alfgaraym